'Cómo nos confesamos en el siglo XXI'
¡Bienvenidos una vez más a mi blog!. En esta nueva entrada semanal vengo a hablaros una vez más, de un tema muy cercano a la tecnología: expresarnos a través de los medios.
Para acercaros a lo que os quiero comentar, os expongo una foto a modo de introducción:
"S, Antonio. (2014). 37 dibujos de crítica social de uno de los mejores artistas de pintura satírica. [Ilustración]. Recuperado de https://lavozdelmuro.net/37-dibujos-de-critica-social-de-uno-de-los-mejores-artistas-de-pintura-satirica/ "
Muchos somos, digo somos porque me incluyo en esto, los que expresamos nuestras emociones en las redes sociales ante el público que tenemos. No son pocas las ocasiones en las cuáles viajamos y "necesitamos" subir una publicación mencionando dónde nos encontramos o con quién. En otras ocasiones, cuándo algo nos indigna o nos produce enfado, realizamos alguna publicación reivindicando aquello que nos molesta ante las personas que tenemos en nuestro perfil. Otras veces, cuando algo nos provoca alegría o satisfacción, no tardamos demasiado tiempo en realizar una publicación en honor a ello. Otras tantas a partir de un artículo, foto, ... sobre algún tema en concreto, compartimos y así realizamos una crítica sobre él mismo.
Creo que no somos pocos los que nos sentimos identificados. En mi opinión, me atrevería decir de un modo general, que hoy en día con el enorme peso que tienen las redes sociales en nuestra vida, todos o casi todos, a veces o casi siempre, necesitamos el apoyo y reconocimiento de los demás a través de las redes.
A pesar de que es una 'triste' realidad, es algo que quizás deberíamos cambiar. Sabiendo que a través de las redes somos totalmente vulnerables por la poca privacidad con la que contamos, si además sumamos el "contar en voz alta" nuestros problemas, nos volveremos aún más 'débiles' ante los demás, por lo que seremos un claro punto de mira.
A veces, he encontrado a personas que suben absolutamente todo a su perfil. Con esto no quiero decir que este mal o bien, ya que cada uno es libre de publicar aquello que desea en su perfil. Pero, ¿no pensáis que así es más fácil ser el centro de diana para los demás? Viviendo en una sociedad en la cuál no sabemos ' quién bien nos quiere' y que puede dañarnos, es algo con lo que deberíamos andar con cuidado y más como ya he mencionado, con la privacidad que carecemos.
Sé que quizás pueda ser difícil abandonar la idea de dejar de compartir todo aquello que hasta ahora venimos haciendo. Las redes de una manera rápida, se han vuelto "el escaparate de nuestra vida", es decir, la muestra de todo lo que somos. De alguna forma, cada vez mayor, las redes son el lugar en el cuál desahogarnos de aquello que no queremos, o bien de mostrar aquello que tanto nos satisface. Así, las redes se han convertido en el nuevo "confesionario" del siglo XXI.
Por tanto, concluyo con un ejemplo de crítica. Todo lo que se debate sobre el confesar nuestras "malas acciones" a una persona como son los 'sacerdotes' y luego ser el primero en compartir cualquier cosa en el perfil ante millones y millones de personas, volviéndose vulnerable y centro de ataque de otras personas pudiendo ser dañado y con peores consecuencias. Las redes igual que nos dan grandes ventajas, también tiene grandes desventajas.

¡Hola Consuelo! , Me ha llamado la atención tu entrada pues me parece un tema muy interesante.Estamos tan acostumbrados a ver y hacer esto en las redes que ya lo pasamos desapercibidos.Me ha echo reflexionar y creo que deberiamos de pensar dos veces antes de darle al botón de publicar.
ResponderEliminarUn saludo.
¡Hola Consuelo! Estoy muy de acuerdo contigo en esto de que mostramos al público más de lo que deberíamos. Nos hemos vuelto dependientes de dar una imagen a los demás, real o no, sobre nosotros y nuestra vida. No creo que esté bien compartirlo todo, pero con moderación no tiene que resultar algo malo. Hay que saber dónde ponerse los límites.
ResponderEliminar¡Saludos!