Violencia de género
Esta semana en el juego de roles tengo en mis manos el papel de crítica y es por ello que hoy estoy aquí para reflexionar acerca de una de las injusticias sociales más arcaicas de nuestra sociedad y aunque se luche contra ella, ésta sigue estando muy presente en nuestro día a día.No hace cuestión de muchos días cuando salía de fiesta con mis amigos y una vez más mis padres me recordaban antes de salir por la puerta: "No vuelvas sola, que alguien te acompañe a casa", "Ten cuidado con la gente, sobre todo con los chicos" y yo como siempre, con prisa, salía rápido sin hacer demasiado caso; pero no hace mucho más tiempo cuando otro día volvía de noche a casa acompañada de una amiga, un coche pasaba por la calle y deceleraba su paso para bajar entonces la ventanilla y soltar un par de chicos de no mucha edad "que polvo tenéis", rápidamente aceleramos el paso y entrábamos en casa.
He vivido numerosas situaciones similares, variadas y otras tantas por fortuna acompañada. En esos momentos sólo piensas en llegar a casa, viva y sana. Sí, viva y sana. Posteriormente tampoco le das mayor importancia, al fin y al cabo, es algo normal que le pasa a todas las chicas, ¿no?, no te debes preocupar mucho más allá.
Es cierto que cuando nos hablan de violencia de género lo achacamos a la violencia contra la mujer. Al hablar de violencia de género se refiere a violencia tanto contra el hombre y contra la mujer, pero también decir que la violencia contra el hombre es minoritaria y mucho mayor contra la mujer, es por ello que me referiré a la violencia contra la mujer.
Cuando escuchamos la palabra violencia pensamos en una pareja de hombre-mujer en la cual la mujer recibe violencia ya sea física o psicológica, pero al hablar de ello hay que pensar mas allá. Las mujeres recibimos violencia de género a diario desde la infancia y nos persigue hasta el final: "No seas tan bruta jugando, pareces un niño"; "Que salados los niños levantándoles las faldas a las niñas, son cosas de niños"; "Si te ven jugar con los niños te van a llamar marimacho"; "Las niñas siempre son más educadas, tan calladitas"; "Ten cuidado no cojas nada de nadie", "¿No quieres ser madre? Es lo más importante de tu vida"; " Los hombres y las mujeres no pueden ser amigos, siempre piensan en los mismo"; "No salgas hasta tan tarde", "¿Te violó?¿que llevabas puesto?"; "Te quiero nena, por eso te protejo"; "Que no me dejes o hago una locura". Seguramente si eres chica te sientas identificada con alguna de estas frases, ¿qué triste realidad en pleno s. XXI, no?
Tenemos bastante normalizadas estas situaciones aún y a pesar del
paso de los años se siguen dando. Normalmente en la pareja se ejerce la
violencia por parte del chico por dominio; porque es como se le educa, como un hombre
fuerte, que sea el mejor y tiene a la mujer por débil y bajo él, así la
violencia la justifica con celos o como ya hemos visto: “porque te quiero y te
protejo”. Poco a poco esa mujer terminará alejándose de sus amigos y su familia
hasta quedar sometida al hombre y no poder salir de la violencia, porque no
podrá ser valiente para denunciar como consecuencia de la violencia psicológica que recibe y que es mucho mayor el daño que hace que la física. De un ojo
morado te puedes recuperar, ¿ pero de
perder la autoestima? ¿ y de perder la confianza en ti misma?.
Pasando al panorama fuera de la
pareja, ¿ Mi forma de vestir conlleva a que sea violada o no? Claro, estas
siendo una buscona, estas provocando; ¿ En cuántas discotecas las chicas
tienen entrada gratis y los chicos tienen que pagar? Una vez más la mujer como
objeto para el consumo, una vez más violencia hacia el otro género. ¿Recibes un
salario menor al de tu compañero de trabajo por realizar el mismo
trabajo? Es que eres mujer y harás que pierda dinero si embarazas al tener
que realizar la baja. ¿Eres increíble en tu trabajo tras la barra? Ah,
pero si eres chica la apariencia cuenta más que tu experiencia, hay que atraer
a la clientela.
¿Que injusto todo no?¿ Simplemente
por el hecho de que soy mujer?. Sigo siendo persona al igual que mi compañero
de trabajo, que mi amigo, que mi jefe y ¿ por el hecho de ser del género
contrario tengo menos oportunidades en la vida? Yo misma soy quién elijo el
rumbo de mi vida, cómo vestir, en qué trabajar y nadie tiene derecho a crear
mis límites, sólo yo puedo establecerlos.
Necesitamos formar a personas desde la igualdad, la diversidad y respetando los derechos de los demás y este cambio comienza con la educación.
Me siento muy identificada con tu publicación, es raro el caso que a ninguna chica le haya sucedido el ir por la calle y tener que acelerar el paso porque algunos se sientan más hombres por hacer eso. Espero pronto el día que lleguemos a casa sin tener miedo. Un saludo.
ResponderEliminarMuchas gracias! Creo que a todas nos ha pasado incluso más de una vez y aún así con lo que creemos haber avanzado es triste que aún no podamos ser libres.
EliminarHola Consuelo!
ResponderEliminarMe siento muy identificada contigo en tu ideología, creo que se tiene que formar a las personas desde la igualdad, sin poner a los hombres por superiores ni a las mujeres por inferiores; lo que digo, todos somos iguales.
Me ha gustado mucho tu crítica. Un saludo guapa
Me alegro de que te guste! Es por ello que entre todos debemos crear igualdad desde la educación.
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