domingo, 6 de mayo de 2018

Crítica por aquí y crítica por allá...



¡Hola a tod@s de nuevo!. Como bien sabéis, en el juego de roles de esta semana me ha tocado el rol de 'Crítico'. Por lo que, debido a este rol debo realizar una crítica social.
 El tema que he elegido para la crítica es en relación a la pasada noticia sobre la muerte del bebé de 23 meses, Alfie Evans. Éste sufría una enfermedad degenerativa neurológica irreversible que le mantenía en coma profundo. El bebé se mantenía por las máquinas que le ayudaban a respirar. Los médicos tras comprobar su estado, decidieron desconectar las máquinas que le mantenían con vida, sin permiso de los padres. Pero no mucho antes, los padres lucharon para ganar un ' poco de vida' para el bebé y pidieron el permiso para transladarlo a Italia, dónde le aconsejaron que con un par de operaciones, el bebé mantendría su vida durante un 'tiempo indefinido', pero el país le denegó el translado hasta Italia.
A raíz de este problema, ha venido a mi cabeza el gran dilema que todos tenemos respecto a la idea de la 'Eutanasia'. Aunque este problema no este referido con ella, tienen relación, ya que en ambas se pone en juego la vida de una persona.
Yo, personalmente, ante este caso, creo que fue una mala opción la de los médicos. Entiendo que como profesionales, pensarían que la mejor opción era desconectarlo ya que no saldría del estado en el cuál se encontraba el bebé, y por lo tanto ahorrarían sufrimiento y dolor tanto para los padres como para él. Pero desde la perspectiva de los padres, lo más acertado hubiera sido permitir por parte del gobierno, el translado del niño y así intentar mejorar el estado del bebé aunque fuera por un tiempo indefinido. Además, como derecho de los padres, el bebé siendo menor de edad, se encontraba a cargo de los padres que son sus tutores, por lo que lo apropiado por parte de los médicos hubiera sido pedir el permiso, ya que aunque fuera mejor o peor la decisión de desconectarlo de las máquinas, son los padres los que deberían elegir sobre la vida de su hijo. Con mayor razón, me parece mala la decisión llevada a cabo, ya que los padres 'movieron cielo y tierra' para poder mejorar las condiciones de su hijo, así en Italia, se ofrecieron a que a través de varias operaciones podrían aumentar la esperanza de vida de su hijo aunque fuera de manera indefinida.
Por tanto, concluyo que en este caso no se ha actuado de la mejor manera, ya que para una misma persona había dos pronósticos diferentes, en uno, es decir, en su país no se le daba más solución que la de desconectarle las máquinas para que al fin muriera, ya que no tendría otro plan de vida, en cambio, en Italia le dieron una mínima posibilidad de vida, así se le prohibió el translado y los padres no pudieron decidir sobre la vida del bebé, quitándole la vida de forma voluntaria. 
Así, os pregunto, ¿ y vosotros que haríais hecho en este caso, con vuestro hijo en las mismas condiciones?.




2 comentarios:

  1. ¡Buenas Consuelo!
    Es demasiado injusto que haya situaciones en las que se tenga que decidir sobre la vida de alguien y, además, es sorprendente como cambia el ámbito sanitario de un país a otro.
    Creo que, como tú, los médicos deberían haber preguntado a los padres, pues son los tutores legales, o al menos intentar convencerlos de que desconectar las máquinas era la mejor opción.
    Si yo me encontrase en la situación de los padres, creo que también habría luchado hasta el final por la vida de mi hijo y, desde luego, me frustraría mucho que unos médicos ajenos decidiesen sobre la vida de mi hijo.
    No hay nada tan doloroso como la pérdida de un hijo...

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    1. ¡Buenas compañero!. Respecto a tu comentario, creo que al igual que tú, somos muchos los que haríamos lo que hiciera falta por mantener a nuestros hijos aunque sea por poco tiempo más, ya que sufrir la muerte de un hijo sería bastante dura.

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